
Hoy me he vestido de gala
sobre el blanco delantal,
una hermosa escarapela,
mi madre ha prendido ya.
Hoy hay fiesta en la montaña,
en el valle, en la ciudad;
mi escuela está engalanada
en el patio principal;
hay un cielo de banderas,
que encela al cielo real;
y lo mismo que en aquel
un coro de ángeles hay,
que entonarán la sagrada
y bella canción nacional.